Acérrima política

7 abril, 2015

Es 2015, un año cargado de elecciones en las distintas esferas de la administración. Difícilmente puede recordarse un curso político que aglutine semejante cantidad de sufragios, a saber: en menos de dos semanas, elecciones al parlamento andaluz, con la trama de las supuestamente falaces prejubilaciones, como telón de fondo.

 

En mayo, nueva cita con las urnas para elegir a los distintos representantes a nivel municipal, cuyos resultados, en sinergia con los obtenidos en las elecciones andaluzas, marcarán una tendencia para las generales, según los entendidos en la materia.

 

Septiembre fijará el turno para los ciudadanos catalanes, muy duchos en el noble arte de votar en los últimos tiempos, pues si no me fallan las cuentas, sería la tercera ocasión en menos de cinco años, que son convocados a tal efecto. Y por último, las elecciones generales, que tanta expectación están generando, puesto que tras las encuestas elaboradas por diversas empresas y organismos, dejan entrever una configuración inédita, en cuanto a la hipotética composición del nuevo parlamento resultante de las mismas.

 

No servirá este artículo, como mitin virtual de ninguna candidatura, Dios me libre. Cada cuál es libre de depositar su apoyo a la formación política que considere, faltaría más. No solo eso, sino que tenemos la potestad para votar en blanco, o incluso para no hacerlo, en contraposición a algunos países donde  se castiga económicamente esta “insumisión”. Ahora bien, conviene que la opción elegida, se ejercite en conciencia, meditando los pros y contras de su contribución, ya que son estas ocasiones, en las que los ciudadanos podemos mostrar nuestra adhesión a determinadas propuestas.

 

acérrima política

 

Por un voto más racional

 

No es la democracia un sistema perfecto, quizás se puede decir que es el menos malo, y que es susceptible de muchas mejoras, como pueden ser, la concurrencia a las elecciones de listas abiertas, un menor peso de los partidos políticos, como instituciones fagocitarias de libertades individuales dentro de las mismas, o sobre todo, una participación más activa y con menor lapso de tiempo, de la sociedad, pero es el que los españoles nos hemos dado de manera consensuada.

 

A mi modo de ver, no pueden entenderse las agrupaciones políticas, como clubes de fútbol, asociaciones lúdicas, o núcleos familiares, me explico. Tradicionalmente, mucha gente ha votado a un determinado partido, sin apenas cuestionarse si su labor durante la anterior legislatura ha respondido a su programa electoral (esos grandes olvidados, hay quien dice que los programas están para incumplirlos), si ha ejercido sus responsabilidades con cordura y conforme a derecho, si no ha estado salpicado por escándalos de corrupción, o incluso sin establecer una divergencia a nivel territorial, pues bajo unas mismas siglas políticas, se puede haber gobernado con mesura a escala nacional y haber hecho enormes desmanes en lo municipal, y viceversa.

 

En definitiva, considero que no es de recibo, prestar apoyo incondicional a estas formaciones, sino que han de estar sujetas al escrutinio de toda su acción de gobierno por parte de cada cual, y es aquí, donde la democracia nos confiere a todos los ciudadanos, la posibilidad para ceder o desposeer de la administración de los recursos públicos, a unos u otros.

 

No concibo cómo alguien puede decir “yo soy del PSOE” (valga aquí cualquier partido político existente en nuestro país), como si fuese equivalente a decir “yo soy del Atleti” (de la misma manera, aplíquese la consideración anterior), puesto que son agrupaciones pertenecientes a diferentes ámbitos. Lo correcto debiera ser, “en estas elecciones, he votado a este partido político, porque me identifico con sus propuestas”, aunque en un tiempo anterior hubiese depositado su confianza en otra formación. No podemos ser “ultras” de la política, sino que hemos de practicar un juicio más cerebral de las actuaciones de estos agentes políticos.

Comentarios

2 respuestas a “Acérrima política”

  1. Faro de Niel dice:

    […] menos de dos semanas, se celebrarán elecciones municipales y autonómicas, en todas las regiones españolas, a excepción de Andalucía, Cataluña […]

  2. Wiseman dice:

    IJWTS wow! Why can’t I think of thgins like that?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros, para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando, está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies