Blog de nicho o blog al nicho

22 febrero, 2016

No amig@s, no me he convertido a ningún movimiento estridente, ni tampoco estoy en nómina de ninguna empresa de servicios funerarios. Con blog de nicho o blog al nicho, pretendo hacer una oda a la escritura sin adornos, florituras, u otras figuras que edulcoran los post para su mayor difusión en internet.

 

Me vais a permitir, fieles lectores, que este post me lo dedique en primer lugar, a mí mismo. Una vez hecha esta declaración de intenciones tan supinamente ególatra, voy a tratar de explicaros el porqué de este ejercicio.

 

Me comentaba uno de los seguidores de este espacio, que os tenía un poco abandonados últimamente, que no estaba aportando nuevo material a este blog. Lo único que pude hacer, fue darle la razón, pues se trata de un hecho incuestionable.

 

Le explicaba a este compañero, que durante las últimas semanas, he estado ocupado (y de hecho, lo sigo estando) en otros proyectos que en nada (o quizá no) están relacionados con este blog.

 

Crisis de contenidos

 

Sin quitar ni un ápice de verosimilitud al asunto, no es menos cierto, que he atravesado una crisis en cuanto a la redacción de nuevo contenido se refiere. Cuando empecé con esta aventura, mi único propósito era volcar en el blog, mis pensamientos y reflexiones sobre diversos temas, que independientemente de su conexión con la actualidad, despertasen en mí, una necesidad de comentarlos.

 

Por supuesto, además de esa primera premisa (acordaos de matemáticas, condición necesaria pero no suficiente) necesitaba que el calado de los distintos artículos en la red, fuera el más hondo posible. De otra manera no tendría el más mínimo sentido acometer esta actividad (bastaría con crear una especie de diario personal).

 

Tal y como reza el lema de mi página web (espacio para la reflexión, el debate y la evasión), busco despertar algún tipo de emoción en el lector, que cada cual pueda replantearse diversas cuestiones. También, establecer un diálogo o feedback con los potenciales lectores, para intercambiar impresiones.

 

La última cualidad del eslogan (evasión) no deja de ser absolutamente relevante. Es fundamental para mí, que cualquier persona que tenga la molestia de dedicar unos minutos a leer cualquiera de mis post, se lleve consigo unos momentos de distensión, de disfrute, o simplemente de desconexión, frente a aquellos aspectos menos positivos de su vida cotidiana. En estos momentos, eso es lo que me mueve y lo que me anima a continuar con esta labor.

 

blog de nicho o blog al nicho

 

Necesidad personal de expresión

 

Como os he comentado anteriormente, este blog nace de una necesidad personal de volcarme en la escritura, como medio de encontrar un remanso de paz, frente a una serie de vicisitudes vitales más o menos ingratas. Y me gustaría que siguiera siendo así.

 

Con el transcurso de esta andadura, sin pretenderlo demasiado, he ido aprendiendo ciertos aspectos relacionados con el mundo de los blogs. He leído cientos de post de autores de gran reputación en esto del blogueo. Me he ido empapando de asuntos relacionados como SEO, link building, content upgrade, y demás “palabros”, la mayoría (por no decir todos) de origen anglosajón.

 

Para los no iniciados en todo este mundillo (disculpadme los que estáis inmersos en él, pero creo conveniente hacer una mínima introducción), hay todo un mundo de estrategias encaminadas a mejorar el “engagement”, o la capacidad de atracción sobre tus lectores, como por ejemplo: diseño atractivo de web, que sea responsive (adaptada a los dispositivos móviles), generar enlaces a tu web desde otras (a poder ser de mayor autoridad que la tuya), longitud mínima de un post para que el señor Google no te margine, etc.

 

No quiero aburriros con toda la batería de medidas que debería de implementar para lograr un mejor posicionamiento en buscadores, de manera que la gente encontrase mis contenidos con mayor facilidad. Esto sería objeto de no solo uno, sino de varios artículos, y para eso hay reputados especialistas.

 

Según he ido profundizando en estos temas, he comprendido que era necesario cambiar de arriba a abajo mi forma de proceder, para conseguir un mayor éxito en lo que se refiere a esta actividad.

 

Blog de nicho o blog al nicho

 

Sin embargo, la característica que más ha hecho mella en mí, ha sido (y de ahí el título de este post) la necesidad, según los expertos, de crear un blog de nicho o de micronicho. Joder, si es que suena fatal, no me diréis que no…

 

La “doctrina” que impera en este mundillo, es la de especializarte en un tema para mostrar una gran autoridad en el mismo. No parece que esté muy bien visto, hablar de diferentes temáticas, a veces inconexas.

 

Cuando un día le comenté a mi novia que estaba haciendo mal las cosas porque no encontraba mi nicho, se puso blanca. No os podéis imaginar cómo cambió la expresión de su rostro cuando escuchó semejante “barbaridad”, y con razón, jajajajaja.

 

Como decía, los que saben de esto, afirman que es fundamental encontrar tu espacio o hueco (nicho, en terminología bloguera) dentro del mundo blogging. ¿Qué quiere esto decir? Pues que tienes que hallar una temática de interés para tus lectores, de tal manera que vertebre el contenido de todos tus post.

 

Dicho así, parece evidente ¿no? Sin embargo, no resulta tan sencillo, porque los temas que mayor interés suscitan, son los que a su vez más competencia generan, y por tanto, más complicado es posicionarte. Para no extenderme demasiado, se trata de encontrar un equilibrio entre potencial interés para tus lectores, y competencia entre autores. Vamos, una especie de ley de oferta y demanda.

 

Sensación de desmoralización

 

No podía considerarme a mí mismo, un ejemplo de ortodoxia en lo que se refiere a la temática de mi blog, ya que escribía (y lo sigo haciendo) sobre asuntos muy dispares.

 

Fruto de tomar conciencia de mis carencias en este sentido, se había apoderado de mí, una sensación de desmoralización, por considerar que todo el trabajo que estaba llevando a cabo, no estaba sirviendo para nada.

 

Ya no me valía escribir sobre cualquier tema que podía despertar mi atención (y creo también la vuestra), al pensar que no podía encajar en todo ese “esquema confeccionado para triunfar”. Llegué a obsesionarme con la “dictadura del SEO”, y estuve a punto de tirar mi blog a un nicho.

 

Por fortuna, he podido reflexionar y recuperar las verdaderas sensaciones con las que partía en esta aventura. Tal y como os he comentado al inicio de este post, mi única intención cuando confeccioné el blog, era la de “desfogarme” con la escritura, sentir el libre e incesante traqueteo de mis dedos al presionar el teclado, en plena efervescencia creadora.

 

SEO sí, pero con moderación

 

No está en mi ánimo, el aderezar mis escritos con otro tipo de “artimañas”, que siendo perfectamente lícitas, desnaturalizarían mi trabajo, al no responder a mi objetivo inicial.

 

Por supuesto, os estoy hablando de mi experiencia personal. No tengo nada que decir en contra de todos aquellos gurús del SEO, copywriting, y otros artes (ciertamente, creo que lo son). Es más, recomiendo a cualquiera que quiera iniciar un camino en el competido mundo de los blogs, sobre todo si quiere obtener un rédito económico, que siga los variados e interesantes consejos que circulan por la red, para mejorar su potencialidad en buscadores o redes sociales.

 

No digo que nunca vaya a poner en funcionamiento todas estas directrices (nunca digas, nunca jamás). De hecho, he ido adquiriendo una progresión notable desde mis inicios, en este sentido. Sin embargo, a lo que me niego rotundamente, es a que estas prácticas condicionen mi manera de expresarme, de sentir la forma en que quiero conscientemente comunicarme con los demás.

 

Así que espero no tener que reconducir mis pasos de nuevo y sobre todo, no perder la ilusión y fe en este proyecto. Pondré un poco de SEO en mi vida, pero con moderación.

 

Por cierto, como también le decía al lector del que hablaba al principio de este artículo, cualquier sugerencia de temática sobre la que tengáis un especial interés, estaré abierto a tratarla en este espacio. Claro, siempre que sea capaz de abordarla con un mínimo rigor, ya que uno no da para mucho (pfff, menuda publicidad que me estoy dando a mí mismo, vaya tela…).

 

Os reitero mis disculpas por este ejercicio de introspección, pero necesitaba sacar mis emociones a flote. Qué mejor modo que el de la escritura, y qué mejor canal, que este blog.

 

Saludos y hasta el próximo post.

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