Dime cuántas veces te has levantado y te diré cuánto éxito tienes

7 Marzo, 2016

Me gustaría empezar este post con una pregunta aparentemente simple: ¿qué es el éxito? ¿Amasar dinero en la cuenta bancaria hasta que reviente?, ¿llegar a ser tan conocido como el mismísimo presidente de los EE.UU.?, o tal vez, ¿repetir en cada una de las conferencias en las que se pelean por invitarte, que eres una de las máximas autoridades en la cría del estornino, por ejemplo?

 

Éxito: ¿fin o medio?

 

Partiendo de la base de que nos llegásemos a poner de acuerdo en averiguar lo que supone el concepto éxito (tarea prácticamente imposible, porque encierra tantas acepciones como personas habitan este mundo), cabría realizar la siguiente reflexión: ¿el éxito está en el fin perseguido, o en el camino hacia el mismo?

 

Disculpadme los poco o nada amigos de estas consideraciones metafísicas, pero me parecían muy traídas al caso para introducir este post. Como podréis haber deducido del título de este artículo, en “dime cuántas veces te has levantado y te diré cuánto éxito tienes”, creo fundamental discurrir en relación a ese “camino” conducente al éxito que he mencionado antes.

 

Vivimos en una sociedad que confiere una relevancia supina al éxito. No he entrado en la categorización de este término, ni creo que lo vaya a hacer, ya que va a depender muy mucho de la escala de valores de cada cual. Es decir, cabrían millones de aseveraciones (por supuesto, todas legítimas) del tipo: “para mí, el éxito es desarrollar una carrera profesional sin tacha alguna”, o “para mí, el éxito es tener unos ingresos muy elevados que me permitan darme todo tipo de caprichos”, o también “para mí, el éxito consiste en tener una vida agradable junto a mis seres queridos”.

 

En todo caso, sin hacer una “prospección” etimológica muy profunda de la palabra éxito, cualquiera podemos llegar a entenderlo como la culminación de una meta, propuesta bien por uno mismo, bien por otras personas u organismos, que condicionan la consecución de la misma.

 

dime cuántas veces te has levantado y te diré cuánto éxito tienes

 

Travesía hacia el éxito

 

Independientemente de la concepción que cada uno de nosotros pueda tener de este vocablo, más importante que el mismo, considero toda la “travesía” que ha tenido que realizarse para alcanzarlo.

 

Con frecuencia, podemos ver en los distintos canales de difusión de noticias, ya sea en televisión, radio, internet, etc. que a menudo copan los mismos, titulares del tipo “esta es la lista de las 50 personas más influyentes en el sector tecnológico”, “lista Forbes de las mayores 50 fortunas del mundo”, y similares.

 

Personalmente, más que esta clase de noticias, me parecería mucho más interesante que se hiciese hincapié en la historia que trasciende a cada una de esas personas a las que se admira.

 

Porque, por ejemplo, no es lo mismo haber heredado un holding de empresas y gestionarlo desde una posición preeminente (sin restar ni un ápice de mérito a este hecho), que haber logrado multiplicar los recursos de una determinada empresa, habiendo empezado prácticamente desde abajo.

 

Dime cuántas veces te has levantado y te diré cuánto éxito tienes

 

Esto precisamente, es lo que humanizaría todas esas cifras frías, que lo único que hacen es transmitir una adulterada sensación de éxito. Como sociedad, estamos dando mucha mayor trascendencia a la cima lograda, que a la dificultad del sendero atravesado y a las “heridas” acumuladas en ese incierto tránsito.

 

Impone un mayor respeto y una mayor admiración, la persona que ha tenido que lidiar con unas circunstancias desfavorables, y que ha sabido superar todas las adversidades para alcanzar “su gloria personal” (independientemente de cuál sea), que otra que ha tenido el camino expedito y el viento a favor para lograr sus objetivos.

 

El mérito reside en levantarse una y otra vez ante los obstáculos que se presentan, y tener la integridad y fortaleza suficientes, para continuar con más empeño si cabe, no dejándose amilanar por las contrariedades.

 

Por otro lado, decir que no tengo nada en contra de todas aquellas gentes famosas que han alcanzado el éxito profesional y que han adquirido relevancia planetaria.

 

Héroes anónimos

 

Sin embargo, el mundo está lleno de héroes anónimos que no tienen la fortuna de poder dedicarse a lo que más les hubiera gustado, o de percibir unos ingresos que les permitiesen afrontar el presente y futuro con mayor comodidad, o de tener una mejor salud con la que disfrutar de una mejor calidad de vida.

 

Todos estos que no aparecen en portada de ningún noticiario y que no son célebres en ninguna red social, son los auténticos héroes de nuestro tiempo. Los que se levantan cada mañana, y aún sabiendo que el día que comienza, posiblemente no les va a deparar nada bueno, se entregan con todo su potencial, para aprovechar cualquier bocanada de aire fresco que pueda llegar a sus vidas.

 

No estamos transmitiendo unos valores adecuados a las generaciones más jóvenes, donde cada vez con más ímpetu, se persiguen la inmediatez y el atajo para evitar esas dificultades, sin ser conscientes de que la gloria que ellos mismos buscan, está en su propia historia de superación, en la capacidad que tengan de sobreponerse a los infortunios que se les van a ir presentando.

 

Querido lector, ¿qué opinas? ¿Dónde te parece más oportuno poner el foco, en la meta o en el camino?

Comentarios

4 respuestas a “Dime cuántas veces te has levantado y te diré cuánto éxito tienes”

  1. Me gusta mucho lo de heroes anónimos. Los heroes jamás deberían ser anónimos. Y no porque ellos no levanten la voz o se esfuercen en atraer nuestra atención, sino porque nosotros no tengamos la capacidad de ponernos en su lugar y darles el enorme merito que se merecen. En realidad, ¡Esto debería ser así para cualquier persona que conozcamos!

    ¡Un saludo! Me gusta mucho el blog, lo añado a mi lista de lectura 🙂

    • El Faro de Niel dice:

      Hola Alejo:

      Efectivamente, todas estas personas (en realidad, todos tenemos un poquito de esa consideración de héroes), son el motor de la sociedad. Constituyen un verdadero ejemplo de superación, porque luchan con denuedo por superar todas las trabas que se les presentan, contra viento y marea.

      Muchas gracias por tus palabras.

      ¡Saludos!

  2. Paulina dice:

    Hola! Me ha gustado mucho la entrada, realmente es una que te deja pensado, y sobre todo por esta frase que me llamo mucho la atención..

    Todos estos que no aparecen en portada de ningún noticiario y que no son célebres en ninguna red social, son los auténticos héroes de nuestro tiempo.

    Me ha gustado mucho el blog.. Seguire leyendote por aca! 😉
    un saludo

    • El Faro de Niel dice:

      Hola Paulina:

      En realidad, hemos puesto el foco como sociedad, en personas que aún siendo relevantes, no son los máximos exponentes en cuanto a la superación personal y a la lucha frente a la adversidad se refiere.

      Muchas gracias por tu comentario y por tus palabras de ánimo.

      ¡Saludos!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros, para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando, está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies