Meteorología

6 abril, 2015

El 23 de marzo, se conmemora el Día Mundial de la Meteorología, ciencia que con el paso del tiempo, ha ido ganando en interés, en cuanto que, a tod@s nos repercute, en mayor o menor medida. Desde aquell@s con un interés supuestamente trivial (aunque esto es muy subjetivo, pues a cada cual le inquietan distintas cuestiones), como por ejemplo,  quien se preocupa por el pronóstico meteorológico que le espera en su próxima escapada de fin de semana, hasta una administración pública, ante la puesta en marcha de un operativo especial, por la inminente llegada de una ola de frío, con previsión de que cubra con un manto blanco, la circunscripción objeto de su jurisdicción, pasando por cualquier otra persona que pretende saber qué temperatura va a hacer el día siguiente, con el objetivo de ataviarse con una u otra indumentaria.

 

Se trata de un tema, éste del tiempo, que está presente en nuestra cotidianidad, incluso de una manera subconsciente y automatizada. Conocida es por tod@s, la tan manida recurrencia a establecer las (como a mí me gusta denominarlas) “conversaciones diplomáticas”, que se desarrollan en los ascensores y rellanos de un sinfín de portales de fincas, así como también en los “encuentros a quemarropa”, que se producen en la calle, ante la dificultad de entablar otro tipo de diálogos, o la necesidad de salir airoso de un encuentro con alguien que se conoce, pero que quizá no es de nuestro agrado o total confianza, sin pretender entramar vínculo alguno con el interlocutor.

tiempo

Importante labor de divulgación

 

Pero, volviendo al tiempo en su vertiente climatológica, como digo, es un tema que a todos concierne. Personalmente, ha ido creciendo en mí, un mayor afán por intentar comprender el porqué de ciertos fenómenos relacionados con esta disciplina. Hace ya unos cuantos años, empecé a, no solamente observar el pronóstico meteorológico, sino a  querer indagar en las causas de algunos acontecimientos atmosféricos que se nos presentan con cierta periodicidad. Este asunto ha despertado mi curiosidad, en relación a diversos instrumentos para la medición de diversas variables, que se dispensan para uso particular, como pueden ser las estaciones meteorológicas, o más en concreto, un termómetro de Galileo con el que me obsequiaron unos familiares, sabedores de mi gran afición por este particular.

 

Ciertamente, han contribuido a la expansión y difusión de esta materia entre el gran público, los distintos espacios y los grandes profesionales que dirigen y elaboran los mismos. Pienso que, al igual que es fundamental contar con buenos maestros que despierten en uno, la curiosidad por el aprendizaje, ya desde edades tempranas, es la función divulgativa que ha impregnado los diversos programas relacionados con esta ciencia, la que definitivamente ha impulsado su interés y ha posibilitado que se extienda su atractivo entre la población de a pie.

Comentarios

Una respuesta a “Meteorología”

  1. Mandy dice:

    I’d verunte that this article has saved me more time than any other.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros, para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando, está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies