Síndrome de Down

8 abril, 2015

El 21 de marzo, en que se conmemora el Día Mundial del Síndrome de Down, observamos la noticia de que va a eliminarse de la definición de este vocablo por parte de la RAE, la consideración de “enfermedad”, pasando a etiquetarse dicho síndrome como “alteración o afección”. Quizás no sea muy relevante, el hecho de este cambio semántico, pero encierra tras de sí, toda una declaración de intenciones.

 

Fue la propuesta de Paloma Ferrer, una madre, cuya hija padece esta disfunción, y a la que se fueron sumando miles de personas, lo que generó esta transformación, que no pretende otra cosa, que evitar caer en la tentación de estigmatizar a este colectivo de personas, haciendo ver que su situación es producto de una simple alteración cromosómica, que no requiere de ningún tratamiento médico en cuanto tal. En este hecho, sustentaba esta madre su razonamiento para modificar la acepción de este término.

 

Llevaba aparejada la petición de Paloma, cambios adicionales, como la corrección de las acepciones “subnormal” y “mongolismo”, modificaciones que, por el momento, no van a ser atendidas por la RAE, al considerar, la institución que vela por el cumplimiento y buen uso de la lengua española, cerrado el capítulo de rectificaciones en la nueva edición del diccionario.

 

síndrome de down

 

Definición más respetuosa y realista

 

Y es que, el fin que se persigue, es el de actualizar y representar de una manera más fidedigna, las connotaciones sociales, que envuelven estas definiciones. Es importante, desde un punto de vista semántico, la rectificación del concepto que engloba esta problemática, pero más aún, es la creación de una nueva conciencia social, en éste, pero también en muchos otros temas, a través de la cual, se erradiquen conductas conducentes a ridiculizar a los demás, por el mero hecho de no “responder a los estándares de normalidad”, que además, varían con el tiempo y con el entorno socio-económico. Se trata de aprender a convivir respetando la diversidad, de enriquecerse a través de la relación con personas, experiencias y puntos de vistas distintos al nuestro, que no por diferir, han de representar un motivo de confrontación, sino que han de entenderse como una manera de completar nuestras carencias, pues sobre todo, si algo caracteriza a los seres humanos, es su imperfección.

 

Remitiéndome al tema de la exclusión social, la cual, afortunadamente, es un tema cada vez más superado, quienes la han practicado o la ejercen aún hoy en día, basan su arcaico modus operandi en la sátira cruel y abyecta de todo aquel que consideran poseedor de un nivel intelectual por debajo de la media, o incluso mofándose de ciertos rasgos físicos que pueden caracterizar a estas personas. Resulta paradójico que, muchos de quienes profesan estos comportamientos absolutamente reprobables, seguramente dispongan de un coeficiente intelectual bastante discutible, porque solo de esta manera puede entenderse esa abominable manera de actuar.

Comentarios

3 respuestas a “Síndrome de Down”

  1. Faro de Niel dice:

    […] en muchas ocasiones, con un tono peyorativo (al que hacía mención en mi artículo “síndrome de down“). Sumado al desconocimiento, que todavía persiste en relación a la mente humana, hay que […]

  2. Justa dice:

    Si ellos como regla general tienen mucha inteligencia emocional y poca intelectual. Sin embargo ahora en mi último post publicado he visto cosas que han demostrado que tienen muy bien su coeficiente intelectual, pues llegan a profesiones combinadisimas que sólo uno de cada 1.000 o más personaentre nosotros logra hacer.

    Menos de acuerdo estoy con la definición de que no es enfermedad, pero llamarlo afección es el primer paso para mitigar estas cosas. Pues se ha demostrado que el vocabulario afecta a toda enfermedad física o mental. Razon por la que muchas de estas personas han llegado tan lejos. Han cambiado la palabra no puedo por yo puedo.

    Los médicos y la farceutica ante todo deben dejar de ocultar información a la población y de querer cronificar las enfermedades de la gente. Se trata de dolencias cardíacas y otras patologías muy serias que al final la población curara con o sin ustedes.

  3. Justa dice:

    Por otro lado cuando aprendemos a saber el significado exacto de palabras como imbécil o mongolico también aprendemos a utiliza las de forma adecuada.

    Sin embargo no creo que cualquier niño o jóven de las escuelas este preparado para ver estas palabras. Y menos cuando la persona aludida tiene unas características tan distintivas.

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