Sinestesia

6 abril, 2015

Por mi experiencia en este ámbito, puedo asegurar que la palabra sinestesia, no es una de las más conocidas por el gran público. La definición de la misma, recogida por el diccionario de la RAE (me refiero a la acepción empleada en psicología), es la siguiente: “imagen o sensación subjetiva, propia de un sentido, determinada por otra sensación que afecta a un sentido diferente”. Se trata de la percepción de sensaciones, además de, por el sentido que entenderíamos como receptor habitual de dicha sensación, por adicionales sentidos, en virtud de los cuales, las personas poseedoras de esta cualidad, son capaces de extraer una información extra, a partir de un estímulo determinado. Por ejemplo, una persona catalogada como sinestésica, al escuchar una melodía, sería capaz de asociarla a colores, sin perjuicio de percibir los sonidos relacionados con la canción en cuestión (evidentemente, me refiero a aquellas personas que detentan dicho caso particular de sinestesia, no a cualquier sinestésico por el mero hecho de serlo).

Sentidos conectados

 

La percepción sinestésica no es producto de la alucinación o de la imaginación (aunque también puede estar inducida por el consumo de ciertas drogas psicodélicas, las cuales no le confieren a uno la condición de sinestésico, sino que se trata de un efecto transitorio), sino que es el resultado de conexiones neuronales distintas, es decir, se produce como consecuencia de una serie de vínculos que se establecen entre diversas regiones cerebrales.

Existen múltiples formas de sinestesia, puesto que en teoría, cada sentido puede estar asociado a otros. Por ejemplo, (de ahí, la manera en la que comenzaba este artículo), quien escribe estas líneas, posee un tipo de sinestesia peculiar (si es que alguno de los que componen el ramillete, no lo es): en mi caso, relaciono la voz de una persona, con un alimento. Es algo realmente curioso, porque a la par que estoy escuchando a alguien, además de atender a mi interlocutor, viene a mi mente, la imagen de la vianda con la que relaciono ese particular tono de voz. De esta manera, puedo estar percibiendo una crema de cacao, una paella, o un flan de huevo (y así, continuar con innumerables vituallas), en función de la tonalidad en que repare.

sinestesia

La sinestesia tiene una componente hereditaria. No fue hasta hace unos pocos años, en una conversación casual con mi madre, al hilo de una noticia reflejada en la prensa, cuando ambos coincidimos en que éramos poseedores de una determinada forma de sinestesia, cada uno, con origen distinto. En el caso de mi madre, la interconexión se establece entre nombres propios y colores. De esta manera, mi progenitora lleva hasta el extremo, aquello de “poner verde a alguien”. Más allá de este chiste fácil, no resulta asequible explicar de primeras, a alguien con el que no tienes un vínculo cercano, que tienes esta habilidad, si se me permite definir así esta circunstancia.

 

La verdad, no recuerdo con precisión el momento, a partir del cual comencé a tener esta clase de conexiones, pero ya desde bien joven. Sin embargo, no ha sido hasta hace relativamente poco tiempo, cuando he sido consciente de esta situación y me he animado a transmitirla a los que me rodean. La primera sensación por parte de la persona a la que explicas este fenómeno, es la de asombro, por no decir que, es la de considerarte como un auténtico majadero. Evidentemente, no les culpo, porque desde luego, hay que tener empaque para aceptar de buen grado, que su voz me sugiera una crema pastelera, un chorizo frito o unas fabes. Pero también he de confesar que, una vez superado el “trance” inicial por esa “descarnada confesión” que les hago, la gente es muy receptiva a este tipo de “chascarrillos”, e incluso, algunos se animan a “practicar” la sinestesia de manera infructuosa, dicho sea de paso, pues se trata de algo no susceptible de entrenamiento.

Comentarios

5 respuestas a “Sinestesia”

  1. Yolanda dice:

    Genial articulo!!!. A mi y mi madre tambien nos pasa, y es muy divertido jejej. Monisima la tarta con ojos jajaja, dn gnas de achucharla

    • admin dice:

      Gracias por tu opinión Yolanda, siempre es grato leer opiniones de este tipo. La verdad es que el tema da para mucho, la gente se sorprende bastante cuando les hablas de ello. Saludos.

      • Antoni dice:

        Me sumo a lo dicho por arriba y yo tambie9n me he qaddueo con ganas de comprar algfan ejemplar, sobre todo de Ikusi Arte, que me toca me1s de cerca -ha sido un shock ver al artista de la portada en tal lugar -. De verdad, no he visto todos, pero felicidades.

  2. Josep dice:

    ¡Maravillosa la capacidad de establecer conexiones de nuestra red neuronal!!. También en el lenguaje ordinario estamos habituados a este tipo de solapamientos entre los sentidos, así podemos decir que “tiene una voz dulce”, “un carácter agrio”, “un vestido estridente”….

    • El Faro de Niel dice:

      Hola Josep:

      Realmente es muy interesante la interconexión que se puede establecer entre los distintos sentidos. Es cierto lo que comenta. Aunque la inmensa mayoría de la población desconoce el significado de la palabra sinestesia, así como sus implicaciones, en el lenguaje coloquial hemos establecido una serie de conjunciones que no pueden ser entendidas, si no es, desde la explicación que tiene este curioso fenómeno.

      Muchas gracias por su aportación.

      ¡Saludos!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros, para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando, está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies